Un zaguero impulsado por la fe

Valentini, en el centro de la imagen, habla con su compatriota Dani Mayo. / PABLO LORENZANA
Valentini, en el centro de la imagen, habla con su compatriota Dani Mayo. / PABLO LORENZANA

El central, que ayer ya trabajó en El Requexón con el preparador físico Marcos Marcén, llega «con mucha ilusión y sueños por cumplir» | Valentini se refugió en Dios para dejar atrás un precoz descenso en Rosario Central

I. ÁLVAREZ OVIEDO.

Convertido ayer de forma oficial en el cuarto fichaje del Real Oviedo para la nueva temporada tras superar el pertinente reconocimiento médico, Nahuel Valentini se estrenó en El Requexón junto al preparador físico azul Marcos Marcén. Antes de ver en acción sobre el césped a sus nuevos compañeros, el zaguero argentino se ejercitó bajo la tutela del técnico aragonés para inaugurar en el club carbayón una nueva etapa de su trayectoria profesional. Una carrera muy alejada de un camino de rosas en sus primeros pasos.

El defensor de 28 años desembarca en el Carlos Tartiere «con mucha ilusión y sueños por cumplir», como afirmó en declaraciones emitidas por el club azul. A la entidad carbayona llega en plena madurez, con el bagaje competitivo de cuatro temporadas en el fútbol italiano después de sufrir la cara más amarga del fútbol en su Argentina natal y encontrar la fórmula para paliarla.

Criado en el prolífico vivero de la cantera de Rosario Central, se estrenó con la primera plantilla a los 19 años con mal sabor de boca. Fue reemplazado al descanso en la derrota en el derbi ante Newell's Old Boys, cuando su equipo atravesaba una delicada situación, preludio de un descenso que se consumaría dos años más tarde.

El central será presentado mañana tras superar el reconocimiento médicoEn Italia desde 2013, firma por el club azul por dos campañas, con opción a una tercera

«Me daba vergüenza que la gente me mirara y por eso no quería salir a la calle. Estaba muy desilusionado», confesaría a la postre sobre ese mazazo deportivo el nuevo refuerzo oviedista, blanco de las críticas ante el batacazo sufrido por un club con una voluminosa masa social como el auriazul. «Me refugié en Dios para poder salir de esos pozos de tristezas. Gracias a Jesús me he podido recuperar de momentos muy malos», indicó en varias entrevistas a medios argentinos el defensor, tendente a vincular «muchas cosas de la Biblia con cosas futbolísticas».

«Lo sentí después de interpretar una parte donde dice que Dios quiere ponerte por cabeza y no por cola. Eso significa que desea ponerte en un lugar de privilegio y siento que lo estoy logrando», expresó en otra muestra de su profunda espiritualidad después de que el conjunto auriazul sellase el regreso a la élite del fútbol argentino, con él ya como pieza destacada de su zaga. Evangelista confeso, conoció a su esposa Delia, con la que se casó el pasado mes, en una iglesia en Livorno, la ciudad en la que tuvo su primera toma de contacto con el fútbol europeo.

Con la camiseta del conjunto amaranto se estrenó en la máxima categoría del fútbol italiano en 2013, en una temporada en la que disputó 16 encuentros y terminó con el descenso del club toscano. 'Petaco', como le apodan en su país natal, no perdió la fe y aceptó la propuesta del Spezia, con un ambicioso proyecto deportivo orquestado por el empresario de la región Franco Volpi.

En las filas de la entidad de la Liguria, primero a las órdenes del exbético Nenad Bjelica y después a las de Domenico Di Carlo, se afianzó en la retaguardia haciendo gala de su contundencia y versatilidad. Aunque ha desarrollado la mayor parte de su trayectoria como central, también se ha desempeñado sin problemas como lateral derecho. se ha amoldado a un dispositivo defensivo con tres centrales e incluso como carrilero diestro en ese dibujo.

A Oviedo llega tras disputar el 'play off' de ascenso a Serie A el último curso. Amante de la música, Valentini toca la guitarra y el piano. Tras vincularse a la entidad azul por dos campañas con opción a una tercera, será presentado mañana.

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