El Carranza obliga a la coraza

El Carranza obliga a la coraza
Varios futbolistas azules realizan una carrera de calentamiento antes del entrenamiento en El Requexón. / E. ALONSO

Los azules buscarán en Cádiz dejar su meta imbatida por primera vez esta campaña

I. Á. OVIEDO.

Invicto en sus dos primeros encuentros ligueros, el Real Oviedo prepara su segundo envite consecutivo a domicilio con el propósito de prolongar esa hoja de ruta prácticamente inmaculada. La de este sábado en el Ramón de Carranza (19 horas) es una dura prueba para el conjunto que dirige Juan Antonio Anquela, demoledor en campo contrario el pasado sábado en Córdoba y frágil en la defensa de su área para celebrar una victoria con menos sobresaltos.

Al galope a lomos de los punzantes Bárcenas y Berjón, imparables para la endeble zaga del cuadro califal, la primera victoria en el presente campeonato liguero trajo aparejada también evidentes aspectos a progresar. La línea de actuación para Cádiz es clara, mantener el músculo ofensivo y afinar el buen funcionamiento defensivo en busca de la solidez que permita explotar esa variedad en la vanguardia que están demostrando los azules en este arranque de temporada.

El punto de partida se sitúa en la solidez, la búsqueda de una portería a cero que obliga a preparar una coraza con la que salir indemne del feudo del conjunto cadista, encaramado como los carbayones a la parte de privilegio de la clasificación con el mismo saldo de un triunfo y un empate. Los gaditanos, tan pragmáticos como peligrosos, han rescatado para esta temporada un potente argumento ofensivo con el regreso al club de Ager Aketxe.

Más información

De regreso a España tras su efímero y poco prolífico paso por la MLS en las filas del Toronto, el mediapunta bilbaíno ha participado en los dos goles celebrados por el conjunto que dirige Álvaro Cervera hasta la fecha. En el duelo inaugural de esta temporada en Segunda, el zurdo formado en Lezama colgó un balón al área que Mario Barco acunó para que Álex embocase a la red y en Soria botó el córner que Kecojevic cabeceó para firmar el definitivo empate. Una conexión que para alivio de los azules no se repetirá, ya que el central montenegrino, uno de los mejores cabeceadores de la plantilla andaluza, está sancionado por su posterior expulsión en Los Pajaritos.

A pesar de ello, deberán sujetar bien los jugadores dirigidos por Anquela al mediapunta vasco, ya que en sus envenenados servicios con la pierna izquierda nacen unas acciones a balón parado que a los oviedistas les han traído más de un quebradero de cabeza desde la pretemporada. Golpeados de forma contundente en la primera jornada por el Extremadura en un saque de esquina, los carbayones recibieron un nuevo impacto en la defensa de un centro lateral en Córdoba con el testarazo de Alfaro, libre de marca para enviar a la red uno de esos servicios que habitúan a colgar al área los gaditanos, tendentes a aprovechar la velocidad y el desparpajo de sus extremos.

Con Álvaro traspasado al Rayo Vallecano, ha emergido en el costado izquierdo el canterano Manu Vallejo. Un puñal más para el juego vertiginoso por los costados de Álvaro Cervera, que este año ha doblado esa apuesta con dos aliados en los flancos de la retaguardia. David Carmona y José Joaquín Matos, dos laterales que descosieron el entramado defensivo planteado por Fernando Hierro con la camiseta del Sevilla Atlético en el Sánchez Pizjuán durante el duelo con el que los azules inauguraron el año deportivo 2017, desembarcaron este verano en Cádiz para añadirle más vértigo en las alas a un conjunto que Anquela confía en maniatar.

Síguenos en:

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos