Un Real Oviedo de claroscuros en Xove

Aarón intenta salvar la entrada de un defensa del Lugo./Eliseo Trigo
Aarón intenta salvar la entrada de un defensa del Lugo. / Eliseo Trigo

Los azules sufren su primera derrota estival tras una remontada del Lugo en la recta final

Iván Álvarez
IVÁN ÁLVAREZ

En un partido desencadenado en su recta final, el Real Oviedo sufrió ante el Lugo su primera derrota de la pretemporada (2-1). Por primera vez este verano frente a frente ante un adversario que se volverá a encontrar en el campeonato liguero, el conjunto carbayón ofreció una versión marcada por sus claroscuros. Un contraste reflejado en el marcador, volteado con un postrero doblete de Escriche gestado en apenas tres minutos que enturbió un lienzo que tenía trazos victoriosos gracias al estreno goleador de Sandoval con la primera plantilla.

2 Lugo

Juan Carlos; Leuko (Borja San Emeterio, m. 65), Bernardo (Vieira, m. 46), José Carlos (Josete, m. 46), Kravets; Iriome (Juan Muñiz, m. 46), Azeez (Seoane, m. 46), Pita (Sergio Gil, m. 40), Campillo; Dongou (Aburjania, m. 65) y Jona (Cristian Herrera, m. 46).

1 Real Oviedo

Alfonso Herrero (Chamapagne, m. 46); Carlos Martínez (Viti, m. 46), Carlos Hernández (Prendes, m. 71), Christian Fernández (Mossa, m. 46), Javi Hernández; Forlín (Tejera, m. 46), Javi Muñoz, Richard Boateng (Borja Sánchez, m. 71); Diegui Johannesson, Steven (Sandoval, m. 71) y Bárcenas (Aarón Ñíguez, m. 46).

Goles:
0-1: m. 85, Sandoval. 1-1: m. 86, Escriche. 2-1: m. 89, Escriche.
Árbitro:
David Pastoriza (Comité gallego).
incidencias:
partido disputado en el Municipal de Xove ante unos 900 espectadores.

Esa falta de contundencia defensiva final lastró la gran imagen ofrecida por los azules una vez superado el ecuador de la segunda mitad, cuando sometieron al Lugo y desarbolaron su entramado defensivo, Le costó al conjunto dirigido por Juan Antonio Anquela salir del letargo de la primera mitad, en la que no mostró la fluidez con el balón conseguida en encuentros previos, aunque no pasó apuros para maniatar a su rival en ataque.

Con varias ausencias de futbolistas llamados a volver a desempeñar un rol capital esta temporada como Saúl Berjón y Ramón Folch, Anquela recurrió a fórmulas empleadas el pasado curso, como situar a Forlín como pivote defensivo y a Diegui Johannesson de extremo, por delante de Carlos Martínez, que regresaba al carril diestro de la zaga tras perderse los dos amistosos en Ponferrada y Villaviciosa. Arrancaron con tibieza los oviedistas, con menor porcentaje de posesión que un Lugo más efectista que contundente en una primera mitad escasa de ocasiones de peligro. La más clara, llevó color azul.

Atascados y sin la fluidez necesaria para asentarse en torno al área rival, Bárcenas ejerció de agitador recién superada la primera media hora. El internacional panameño recibió un buen pase de Javi Muñoz, caracoléo para ganarle hueco a su par yacercarse a la línea de fondo. Desde allí cedió el cuero atrás para Steven, que desde la frontal del área pequeña finalizó la jugada con un remate que se fue alto.

Con las fuerzas niveladas en el marcador y en el juego, los dos equipos abrazaron la llegada del descanso, que proporcionó nuevas fuerzas con el carrusel de cambios en una etapa de la preparación en el que la voluntad acostumbra a predominar sobre la frescura. De menos a más, el conjunto carbayón le metió una marcha más al choque en la segunda parte, aunque a los diez minutos de la reanudación recibió un serio aviso lucense.

La respuesta azul se demoró, pero fue contundente, en forma de doble oportunidad. Tras una mala cesión de Borja San Emeterio, que disputaba sus primeros minutos con la camiseta del Lugo, Juan Carlos salió a la desesperada y finalmente con acierto para arrebatarle un balón cerca de la divisoria a Sandoval cuando se dirigía hacia su portería libre de marca. En la continuación de la acción, el meta alcarreño volvió a mostrar su acierto para detener el disparo de Aarón Ñíguez, libre de marca dentro del área tras una gran maniobra.

El dominio oviedista fructificó a cinco minutos del final, en una jugada trazada a escuadra y cartabón. Se aliaron Aarón Ñíguez y Borja Sánchez, que conectó con Diegui Johannesson con un magnífico pase elevado a la espalda de la defensa que el internacional islandés aprovechó para servir un balón a Sandoval que el canterano remachó a la red. Tras un saque de banda rápido, Escriche hizo gala de su oportunismo para firmar el empate a renglón seguido. Champagne evitó el segundo tanto con una gran estirada para desviar un zurdazo de Juan Muñiz, pero sobre la bocina volvió a ser batido por Escriche.

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