«El nivel de plantilla ha subido, pero hay que demostrarlo»

Aarón Ñíguez lanza el balón para que lo cabecee un compañero. /  E. A.
Aarón Ñíguez lanza el balón para que lo cabecee un compañero. / E. A.

Aarón Ñíguez asume que con el buen arranque «es difícil entrar» en las alineaciones y señala que «Anquela sabe lo que puedo dar al equipo»

I. ÁLVAREZ OVIEDO.

El bagaje competitivo de Aarón Ñíguez en el trío de jornadas del inicio de competición se reduce a 35 minutos. Lastrado por los problemas físicos que le impidieron entrar en la primera convocatoria de la temporada y eclipsado por la deslumbrante actuación de Bárcenas en la segunda jornada, el buen funcionamiento colectivo le ha relegado a la suplencia.

El buen inicio de competición del Real Oviedo también ha repercutido en la continuidad de su alineación, invariable en las tres primeras jornadas. «Este año hemos arrancado muy bien y es difícil entrar en el equipo», asumió ayer Aarón Ñíguez, mermado por una pretemporada «accidentada» que le privó de disputar los amistosos para coger «ritmo de competición».

«Lógicamente no estoy al nivel físico de mis compañeros, pero esto acaba de empezar, es muy largo y cada día voy encontrándome mejor e intentando acercarme a mi nivel óptimo», expresó el atacante ilicitano, que aseveró que mantiene una «buena relación» con un Anquela que «sabe lo que lo puedo dar a este equipo». Enfocado en «ponérselo difícil» al jienense cuando tenga que decidir las alineaciones, Aarón se muestra «cómodo tanto con balón como sin él» y «a disposición del equipo para la filosofía que tengamos» en una temporada en la que el club carbayón ha conseguido en el mercado un salto de calidad.

«Creo que hemos subido el nivel de la plantilla, pero eso hay que demostrarlo en la competición», proclamó el extremo formado en la cantera del Valencia, que apostilló que será el paso de los partidos lo que les permitirá hacer «balance de si esta plantilla es mejor que la anterior». Con el regusto dulce del punto cosechado en Cádiz, tras «un grandísimo trabajo en todo el partido que evitó una derrota que «no era merecida», los azules ya afrontan el duelo de este sábado contra el Zaragoza con el objetivo de «ir sumando de tres en tres».

«Nos sentimos muy fuertes con nuestra afición y volver al Tartiere siempre es motivo de alegría y de ilusión», profundizó el ilicitano, que percibe cómo «se están creando buenas expectativas en la afición», pero con la cautela de que «esto es muy largo y va a ser muy duro hasta el final». «Aquí pasamos del optimismo al pesimismo en dos partidos. Esto es fútbol, es Segunda División y todo va a estar muy igualado», concluyó.

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