Prueba con empate y luces y sombras

Prueba con empate y luces y sombras

Los de Anquela suman su tercer amistoso sin encajar un gol, pero no lograron marcar

RAMÓN JULIO

El Real Oviedo suma su tercer partido de pretemporada sin recibir goles, tras empatar con la Ponferradina. Sin embargo, también sigue sin mucha pólvora en ataque, ya que apenas creó ocasiones. El encuentro, en el que debutó Yoel Bárcenas, dejó una imagen del equipo bastante irregular, con un primer tiempo flojo, salvo los minutos finales, y en el segundo, con pocos apuros atrás, pero poca pegada. El técnico azul, Juan Antonio Anquela, mantiene su confianza y cuenta con muchos jugadores del filial, alguno de los cuales está opositando a tener protagonismo, como Javi Hernández y Edu Cortina. En la primera mitad Anquela volvió a repetir, más o menos, el sistema que viene usando toda la pretemporada, aunque en lugar del 4-3-3 en muchas ocasiones pareció un 4-1-4-1. El centro del campo para Folch, como ancla, con Tejera y Boateng un poco más adelantados. En defensa, las ausencias de Carlos Martínez y Christian Fernández, que se quedaron en Oviedo por precaución, las cubrieron los jugadores del filial Lucas y Javi Hernández. Forlín y Mossa completaron la zaga, mientras que Aarón, Saúl y Steven fueron la vanguardia.

0 Ponferradina

Gianfranco; Son, Jon García, Míchel Zabaco, Ríos Reina; Óscar Sielva, Jorge García, Isi, Pablo Espina, Yuri y Matthieu. También jugaron: David Lorenzo, David Gómez, Trigueros, Moli, Joaquín, Saúl, Andrés, Dani Pichín, David Grande, Lorezo y Santín.

0 Real Oviedo

Alfonso; Lucas, Forlín, Javi Hernández, Mossa; Folch, Tejera, Boateng; Aarón Ñíguez (Diegui, m. 40), Steven y Saúl Berjón. En la segunda mitad jugaron: Champagne; Lucas (Yoel Bárcenas, m. 61), Carlos Hernández, Prendes, Lobato; Edu Cortina, Javi Muñoz, Borja Sánchez; Diegui, Toché y Asier.

Árbitro:
Blanco Núñez, castellanoleonés.
Incidencias:
El Toralín. 1.500 espectadores. El Real Oviedo estrenó la segunda equipación, la camiseta y pantalón negro.

El equipo no funcionó. La carga de trabajo, el fuerte calor o que el equipo no tenía el día se tradujeron en un juego espeso. Eso hizo que Alfonso tuviera más visitas de las esperadas a la portería. El centro del campo no encontraba caminos y las bandas no eran capaces de desbordar, el resultado fue un juego previsible y pérdidas de balón peligrosas. Un disparo de Boateng al comienzo del partido y otro de Tejera al borde del descanso fueron las únicas aproximaciones con cierto peligro del equipo azul. Tuvo más ocasiones la Ponferradina, que le bastó con esperar los errores azules.

El equipo azul no cambió en una cosa, depende de Saúl Berjón para el juego ofensivo. El ovetense, con el diez a la espalda y el brazalete de capitán, marca el son al que se mueve al Real Oviedo. Como ayer no estuvo acertado en la primera media hora, el juego fue más plano. Acercándose al final del primer acto espabiló el conjunto carbayón, que, volcado a la izquierda, donde Saúl empezó a encontrar socios, creó algunas situaciones de peligro, pero no demasiadas. De lo más destacado en la primera mitad fue el desparpajo del defensa Javi Hernández, que jugó de central y estuvo entonado. También Boateng volvió a dejar algunos buenos detalles, con su movilidad y verticalidad. La nota negativa fue que Aarón, a falta de cinco minutos para el descanso, pidió el cambio por lesión, entrando en su lugar Diegui.

En la segunda mitad solo se mantuvo en el equipo Lucas, y la presencia de jugadores del filial fue mayoritaria. La defensa la formaron Lucas, Carlos Hernández, Prendes y Lobato. En el centro del campo Edu Cortina volvió a realizar el papel de Folch, mientras que por delante estaban Javi Muñoz y Borja Sánchez. Diegui en la derecha, Asier, en la izquierda y Toché completaron el once.

Este equipo tuvo más controlado el partido, incluso llegó algo más a la portería del conjunto berciano, pero faltó el último pase para hacer ocasiones de gol. A la hora de partido se produjo el debut de Yoel Bárcenas como jugador oviedista. El extremo panameño salió en la banda derecha, retrasando entonces Diegui su posición al lateral. Una jugada suya en la banda, recortando y saliendo con el balón, fue de lo más reseñable del partido.

El Oviedo se fue haciendo con el control total del encuentro y pudo marcar con un disparo de Yoel Bárcenas y en un par de acciones a balón parado que, al final, no encontraron rematador. Champagne se lució en el último minuto para evitar el gol del triunfo del conjunto local.

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