Los rivales ya no nos halagan

Nos encanta ser ese equipo que no pone nada, que no habla de lesiones y que no se queja de expulsiones justas

Los rivales ya no nos halagan
Jon Carrera
JON CARRERA

La temporada del ascenso del Real Oviedo en el Ramón de Carranza ante el Cádiz y tras un 1-5 en el municipal de Guijuelo, Fernando Estévez, por entonces entrenador del equipo chacinero, nos trasladó a otra dimensión en rueda de prensa al hablar de merecimientos.

Hasta un ‘guardiolista’ (que no ganador, ya saben) de pro como yo llegó a alegrarse tras aquel alegato mezcla de rabia y (sin)razón. Y es que, si algo ha recibido el club carbayón, los jugadores y su afición a lo largo de estos últimos años han sido halagos y carantoñas de los rivales tras las sucesivas derrotas.

Frases que parecían acariciar nuestros tristes lomos. Palabras a las que nos agarrábamos una y otra vez como a un hierro ardiendo, tras las decepciones cotidinanas.

A día de hoy nos encanta ser ese equipo que no pone nada (se limita a colocar una falta en la escuadra), que no habla de lesiones (como si no existiesen) y que no se queja de expulsiones justas (esta gente existe).

Tampoco alardeamos de un entrenador que no frena a Messi echando el equipo veinte metros atrás y pegando palos (o por lo menos no deja que lo digan), pero que hace cosas lógicas. ¿Quién no ha vivido el mítico 1-4-4-1 tras quedarse con uno menos? En cualquier partido.

A día de hoy, los oviedistas disfrutamos de nuestro equipo. Igual sólo nos gusta cuando gana partidos (últimamente es lo que pasa y a lo que nos está acostumbrado). Pero creo que no somos sospechosos de que nos gusta porque es el nuestro y siempre lo será.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos