«Hasta hace siete días todo era perfecto y ahora todo son dudas»

El técnico Juan Antonio Anquela da indicaciones durante el entrenamiento, con el debutante en la lista, el mexicano Alanís, a su derecha. / SEMEYAPRESS
El técnico Juan Antonio Anquela da indicaciones durante el entrenamiento, con el debutante en la lista, el mexicano Alanís, a su derecha. / SEMEYAPRESS

Anquela destaca la necesidad de mantener la tranquilidad, que el equipo sepa a lo que juega y no pensar más allá del partido de Lugo

R. J. GARCÍA OVIEDO.

Juan Antonio Anquela hizo ayer un llamamiento a la tranquilidad y reiteró que en Segunda todos los encuentros son complicados, por lo que lo más importante es mantener la confianza en el trabajo.

El técnico del Real Oviedo reconoció que, a veces, se cansa de insistir en lo complicado de la categoría y los cambios en el ánimo del entorno. Y recordó que hace una semana se decía que «este año no vamos ni a jugar la liguilla y hace dos días íbamos a ascender directo». Sin embargo, el jienense tiene claro que lo importante es «conseguir que el equipo sepa a qué jugar y competir en esta categoría»

El entrenador azul insistió en que «hasta hace siete días todo era perfecto». «Siete días, no hace un mes, y ahora todo son dudas. Hay que tener tranquilidad y saber las ventajas y desventajas que tenemos en la forma de jugar», hizo hincapié.

Con lo que está tranquilo es con el ánimo de la plantilla. «Mis futbolistas saben lo que puede pasar cuando no se hacen las cosas bien», dijo y señaló que «el día Zaragoza no lo hicimos bien y en la Copa no lo hicimos mal, fue un momento puntual». Por eso, ahora considera que lo que toca es «reponerse, saber que en Segunda es normal, que pasas de una racha a otra en poco tiempo y que lo importante es que sepamos qué hacer para mejorar».

Además, el entrenador tiene claro que él debe centrarse en lo que se puede mejorar y recuerda por su experiencia que no hay ningún partido fácil: «Llevo muchos partidos en esta categoría y no he ganado ningún partido sobrado». También explicó que su forma de entender la competición es clara. «En el fútbol, el pasado y el futuro no existen. Solo el presente y seguir creyendo en lo que se trabaja».

Lo que no ocultó es su preocupación por el aspecto defensivo. «Si no, sería un irresponsable», puntualizó, pero dejó claro que es «una cuestión de hacer un bloque en el que todos nos ayudemos y rememos hacia el mismo lado». «No hemos dejado la puerta a cero y es preocupante», finalizó.

En cuanto a nombres propios, dijo que con Tejera prefiere «andar con precaución», mientras que Alanís, pese a regresar de un largo viaje, «está preparado para salir en cualquier momento». También destacó a los jugadores del filial Javi Hernández y Edu Cortina, con cuyo rendimiento está satisfecho, pero el primero jugará con el Vetusta. Sobre la ausencia de Carlos Hernández, señaló que «fue un futbolista importantísimo para nosotros el año pasado. Este parece que ya se dudaba de él y yo de mis futbolistas no tengo ninguna duda». Por eso ahora confía en Forlín para que pueda hacerlo bien.

Respecto al Lugo, resaltó que «está jugando prácticamente con el equipo del año pasado. Saben a lo que juegan y son un muy buen equipo, con una personalidad tremenda y jugando muy bien».

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